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La Red Barcelona Antirumores quiere eliminar los rumores que justifican la exclusión de las personas inmigradas del servicio público de atención sanitaria.

La Red Barcelona Antirumores hace 3 años que trabaja para eliminar los rumores que dificultan la convivencia en la diversidad de nuestra ciudad. Uno de los principales rumores a los que nos enfrentamos es el que culpabiliza a la población inmigrada del colapso de la Sanidad.

La difusión y asunción de esta falsa creencia puede llevar a la ciudadanía a justificar la exclusión de las personas inmigradas del derecho al acceso a la atención sanitaria, tal y cómo está sucediendo actualmente. Por este motivo, y coincidiendo con que el día 20 de abril ha hecho un año de la aprobación del Real decreto Ley 16/2012, queremos recordar y difundir los datos que nos demuestran que la población inmigrada NO es culpable del colapso del sistema sanitario:

- La Sanidad pública se financia a través de los impuestos, no de las cotizaciones a la Seguridad Social. Los impuestos se pagan con el solo hecho de ir a comprar el pan, poner gasolina o comprar un ordenador. Por lo tanto, vincular el acceso a la sanidad al hecho de haber cotizado es injusto y erróneo.

- La población inmigrada genera menos gasto sanitario. Según los datos del Departamento de Salud de la Generalitat, el 2006 la atención a la población inmigrada supuso el 4,3% del presupuesto total en Sanidad, mientras representaba casi el 13% de la población catalana.

- La asistencia de las personas inmigradas a servicios de urgencias es igual o menor (dependiendo de la zona) que la asistencia a personas autóctonas. Un informe del Hospital de Sant Pau recoge que las personas inmigradas representaron el 14,2% de atenciones, dato que corresponde al porcentaje de población inmigrada que vive en el área de influencia del hospital. En el Hospital del Mar y Peracamps, el porcentaje de personas inmigradas que fueron atendidas en urgencias en 2004 fue del 34,1% del total, un poco por debajo de lo que se podría considerar “normal”, puesto que a en el distrito de Ciutat Vella había un 35,6% de población inmigrada.

- Las personas inmigradas van al médico la mitad de veces que las personas autóctonas, según los datos de la Sociedad Española de Medicina Sanitaria (SemFYC, 2010).

- El consumo farmacéutico de las personas inmigradas es casi 5 veces inferior que el de las personas de nacionalidad española, según un estudio del Hospital 12 de Octubre (Madrid, 2009).

- Se les realizan menos intervenciones quirúrgicas. Según el Departamento de Salud de la Generalitat, en el 2009 el 7,3% de intervenciones se hicieron a personas de origen inmigrado.

- El hecho que las personas inmigradas hagan un menor uso del sistema público de sanidad tiene mucho que ver con la pirámide de edades: la población inmigrada es mayoritariamente una población joven y sin problemas de salud. La media de edad de la población inmigrada residente en Barcelona es de 31’5 años y sólo un 2,1% tiene más de 65 años (Dep. De Estadística, Ayto. De Barcelona, 2012)

El acceso a la sanidad es un derecho básico de las personas, independientemente de su nacionalidad, origen o condiciones económicas y sociales. Así lo contempla el marco internacional de derecho y así lo tenemos que defender.

Xarxa Barcelona Antirumors
23 de abril de 2013

Cots, F.; Burón, A.; Castells, X.; Riu, M.; García, O.; Vall, O. (2006) “Impacte del creixement de la població immigrant en la utilització dels serveis sanitaris. Anàlisi de la freqüentació i de la complexitat de les urgències de la població immigrant”. A: Estudis d'Economia de la Salut. Barcelona: Direcció General de Planificació i Avaluació. Departament de Salut. Generalitat de Catalunya. Pàg. 97-98.
Art. 25 Declaració Universal del Drets Humans; art. 12 Pacte Internacional de Drets Econòmics, Socials i Culturals.

AdjuntMida
(Comunicat_Aturem_els_rumors_que_justifiquen_l'exclusió_en_Sanitat_21).pdf49.03 KB