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Sopas, caldos, comidas, hortalizas, verduras y condimentos. Vengas de donde vengas, vayas donde vayas, te acompañan y te alimentan.

Mercedes llegó a Roquetes con 16 años y ahora con cerca de 70 ha vuelto a su pueblo de Sevilla; el Moha tiene 22 años y muchos amigos en la Prospe, cuando tenía 17 atravesó la frontera sur debajo de un camión; a Lidia todos los amigos y las amigas la llaman por este nombre, a pesar de que en su DNI figura Marcos; Ramón y Pepa okuparon un piso propiedad de un banco en el Turó de la Peira, y ahora negocian un alquiler social. Todas estas son vidas que hierven, con el xup-xup de una misma sopa.

Miles de personas han muerto o tienen parado su proyecto de vida en las fronteras europeas. Y las que han podido cruzar están sufriendo una injusticia diaria. Igual que las recetas de cocina las explicamos de generación en generación, tenemos memoria. No olvidamos los centenares de miles de personas que atravesaron la frontera entre el Estado español y Francia en 1939, huyendo de la persecución fascista.

Hay muchas fronteras. La piel, el barrio, el apellido, el género, la orientación sexual, la lengua, la cultura, entre otras imaginables, nos marcan los límites, y nos etiquetan. Es un espacio de injusticia contrapuesto a otro de privilegios. No todas tenemos las mismas oportunidades para acceder a unos derechos que se están convirtiendo en mercancía en un mundo de privilegios y fronteras.

Hacer una maravillosa sopa con ingredientes diversos es construir desde el apoyo mutuo y luchar por los derechos de la persona trans, la del apellido diferente, la que vive en un barrio determinado, la que necesita refugio, la que quiere saltar una valla. Hacer xup-xup al fuego y husmear el olor es ensanchar los derechos de todas y todos. Hacer más amplio el fuego de la cocina es hacer más grande el espacio de movilidad de cualquier persona y más pequeño el espacio de los privilegios.

Alrededor de una sopa que nos calienta el cuerpo y lo anima es donde podemos explicarnos y acercarnos; es donde diluimos las fronteras, escaldamos los privilegios y enriquecemos los derechos.

Hacemos xup-xup, abrimos fronteras!